
El trauma familiar como eje narrativo de Sentimental Value
Puede que el hilo conductor que conecta las películas de Joachim Trier sea la crisis existencial. Sin embargo, en Sentimental Value, se manifiesta claramente un drama familiar noruego con una perspectiva dramática aún más fuerte: reencontrarse con el trauma familiar del pasado. Este drama familiar noruego se entrelaza con el estilo característico del director.
Preseleccionada a mejor casting, mejor película internacional, mejor cinematografía, Sentimental Value ofrece un mapa visual sobre la reconstrucción familiar a través de las artes, en este caso, el cine. Inga Ibsdotter Lilleaas ha sido nominada como mejor actriz de reparto por la interpretación de Agnes Borg, en este drama noruego familiar.
Desde las primeras escenas de la película nos reencontramos con Renate Reinsve (Nora) después de casi cuatro años de conocerla en The Worst Person In The World, teniendo una crisis existencial, al borde del colapso y a punto de salir a una puesta en escena. Este drama familiar noruego complejiza las preguntas existenciales al explorar la infancia de Nora, la relación dura con su padre y la conexión que existe entre la historia de su familia y la casa que habitó en sus primeros años.
Unidos por un hogar que cuenta una historia familiar bélica, la película muestra a la familia de Nora enfrentándose a la muerte de su madre y a la historia casi olvidada del momento perdido con su padre cuando era pequeña. Sorprendentemente, el drama familiar noruego también refleja el pasado de la familia.

Crisis existencial y memoria: los personajes en el cine de Joachim Trier
Nora parece atravesar una crisis fuerte en su vida actual como actriz escénica pero esto viene a resonar aún más cuando su padre le propone actuar en su nuevo largometraje. Este planteamiento no solo altera la estabilidad de Nora sino de todo su hogar, la familia de su hermana Agnes y el posible futuro de la casa.
Es cierto que el drama noruego de Joachim Trier siempre despierta preguntas existenciales de la vida y temas recurrentes como la vida profesional, la vida en pareja y el futuro. Aparte de rememorar el drama familiar noruego que caracteriza sus trabajos, Nora expresa y hace evidente esta crisis al admitir que es atractivo para ella fingir ser otras personas y evitar la incomodidad de ser ella misma a través del teatro. De esta forma Trier nos recuerda cómo el hilo conductor de sus películas y sus personajes siempre están ligados a una crisis de vida y logran encontrar algunas respuestas en disciplinas artísticas.
El punto de quiebre de Nora aparece cuando resiente la muerte de su madre y reafirma la incomodidad que siente hacia su padre cada vez que se acerca aún más a él. Por otra parte, su hermana Agnes, busca respuestas al trauma familiar y logra una conexión interesante con su padre al descubrir la historia no contada de Karin, su abuela. Este aspecto del drama noruego familiar se ve reflejado en sus relaciones familiares complejas.

El cine y la casa como espacios de reconciliación emocional
Gustav Borg es el padre de Agnes y Nora que dedicó su vida al cine y se alejó de ellas. A punto de terminar su carrera y aún con una última esperanza de filmar algo personal, la historia de su madre Karin reescrita para reconciliar su historia con Nora, fracasa al invitar a su hija a recrear el personaje principal.
Conectado con la historia de su casa, un personaje en sí mismo que desdobla el árbol genealógico de Gustav y la pérdida de su madre, busca usarla como un escenario principal para conectar con Nora en medio del intenso drama familiar noruego.





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